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“La cuna de la civilización, está en ruinas”. Causas de la crisis en Irak.

  • 4 mar 2016
  • 5 Min. de lectura

Parece impresionante que la región ubicada entre el río Tigris y Éufrates, considerada como la cuna de la civilización, hoy en día es el undécimo país más inestable del mundo, Irak siendo un país de ubicación invaluable, está sumido en guerra desde hace mas de una década y son diversas las causas de su falta de estabilidad.


Es difícil de creer que antes de la intervención norteamericana, el país se encontraba dentro de un panorama totalmente diferente. Después de su revolución en 1958, Irak invertía sus ingresos por el petróleo en su propio desarrollo y de igual manera defendía que otros países árabes productores de petróleo hicieran lo mismo.


A diferencia de Arabia Saudita, Irak se negó rotundamente a enviar sus beneficios de petróleo a Estados Unidos a cambio de la protección de este país, lo que representaba para Estados Unidos una amenaza para su hegemonía económica poniendo de manifiesto que a quienes no aceptan sus disposiciones, se les destruye.


Para 2002 las sanciones impuestas por EEUU a Irak no habrían logrado su objetivo de despojar a Saddam Hussein del poder, ya que un renaciente Irak posterior a las sanciones amenazaba la propia viabilidad de la hegemonía estadounidense y su crucial relación con Arabia Saudita y, con ello, la capacidad de Estados Unidos para ejercer su influencia en otros Estados árabes de la región.


Irak siendo un Estado antiliberal se negaba rotundamente a ser un Estado cliente de Estados Unidos y había cerrado a los inversores corporativos, estadounidenses o de otros lugares, su participación en cualquiera de sus mercados tras las sanciones en sectores como agricultura, sanidad, educación, industria, etc. Esto excluía al capital estadounidense u occidental de poseer directamente o de invertir en las industrias iraquíes. Como se sabe por experiencias pasadas, restringir (y ya no digamos excluir) de sus mercados a las corporaciones estadounidenses hubiera sido una razón suficiente para que Estados Unidos emprendiera acciones decisivas.


Una de las primeras acciones que conllevo a la devastadora situación de Irak, y otra de las pruebas de la ambición de EEUU por el poder, dió inicio con la Cumbre de los Azores celebrada en 2003 en la cual se adoptó la decisión de lanzar el ultimátum al régimen iraquí para su desarme, y posteriormente la intervención norteamericana fue su desenlace.


Esta intervención desde cualquier punto de vista razonable nos permite aducir que fue tan solo una medida estratégica para los intereses norteamericanos que ni siquiera se acerca a cumplir sus propios e irregulares objetivos, quedando en claro que no había armas de destrucción masiva, ya fueran nucleares, químicas o biológicas, no existía ninguna relación con los terroristas de al-Qaeda y la idea de EEUU de que la guerra traería “democracia” a Irak, resulto en la perpetración de un país altamente inestable y con graves problemas políticos y sociales.


Además de los irrazonables objetivos, la intervención no demostró una justificación para esta “guerra preventiva” que perfectamente puede ser catalogada como un crimen contra la humanidad, debido a sus catastróficas consecuencias, y de igual manera ilegítima, por no haber contado con la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y tampoco puede calificarse como “de autodefensa” porque Irak no había atacado a Estados Unidos ni suponía una amenaza inminente, y por ende se puede considerar que la agresión de Irak no fue solamente inmoral sino que fue propiamente ilegal.


Es evidente que los objetivos propuestos por los Estados Unidos al invadir Irak, en lo que refiere a la instauración de un régimen democrático no fueron alcanzados, a lo que se suma la violencia e inestabilidad política propiciadas en el país durante años de intervención militar norteamericana y su posterior incremento tras la salida de las tropas del país.


Es indudable que esta intervención fue una de la causas de la inestabilidad permanente de Irak, no solo ha sumido al país y a EEUU en una crisis económica, sino al mundo entero sin mencionar detalladamente cada una de sus devastadoras consecuencias, sus impactantes cifras de muertes, las graves secuelas en el sector educación, salud, agricultura, infraestructura; la pobreza generalizada y la ausencia de los servicios básicos, la interminable violación a los derechos humanos lo ha convertido en un país totalmente inestable, excesivamente peligroso y uno de los más inhabitables en el mundo.


Ahora en nuestros días lo que parece difícil de creer es que esta situación tan grave aún permanece en Irak y se ha intensificado más en los últimos meses, donde queda demostrado que a pesar de la inestable situación del país siempre ha sido de vital importancia en términos geopolíticos y geoestratégicos. De igual manera debe tomarse en cuenta que Irak es un Estado fragmentado por diferentes motivos, es decir, en términos religiosos, étnicos y también políticos, lo que ocasiona un desequilibrio del propio ejército y acompleja el escenario interno iraquí, mas aun cuando estos están sumidos en disputa.


Uno de los nuevos desafíos que ha sumido al país en situación de guerra es el violento levantamiento dirigido por la milicia del Estado Islámico y el Levante (ISIS), en el territorio del norte de Irak y Siria que amenaza a toda la región con el objetivo de controlar e instaurar un nuevo califato islámico a través del uso de la fuerza armada. Debido a su significativo avance controlan en estos momentos yacimientos de petróleo, centrales eléctricas, presas y fábricas en ambos territorios, además del apoyo económico de algunos países ha permitido adquirir grandes cantidades de dinero facilitando sus operaciones, además de la brutalidad con la ejecutan sus fines, ha provocado el despliegue de las tropas norteamericanas por primera vez después de su retirada en 2011.


A pesar de que el presidente estadounidense Barack Obama criticaba la intervención al pueblo iraquí emprendida por Bush en 2003, al ver amenazada la infraestructura petrolera de compañías occidentales y que una gran zona de intereses está de por medio, este ha decidido asumir el costo político de intervenir militarmente en Irak con tal de que su influencia no se pierda en la región.


Queda claro como un conflicto interno en una región de importancia estratégica como Irak, puede tener fuertes implicaciones internacionales, de igual manera como parte de la responsabilidad de la actual situación en Irak está relacionada con la intervención norteamericana en 2003. El sistema iraquí se encuentra al borde del colapso, la influencia masiva de ISIS amenaza con extenderse y ocasionar un conflicto regional mayor, varios países se niegan a la intervención norteamericana ya que Irak representa un aliado importante en la región y compromete las necesidades energéticas y petroleras de sus aliados.


Finalmente las consecuencias de los intereses tanto de los países involucrados como de los grupos radicales en el país, son los que han dejado a Irak en una situación extremadamente insostenible, no solo en su infraestructura, sino también en la vida de cada persona que lo habita, al haberse convertido a mi criterio en un país no apto para vivir. Los habitantes de Irak están atrapados por tercera vez en 20 años, en una guerra y lo único que podemos afirmar con seguridad, es que el futuro de Irak, es el futuro de todo Medio Oriente.


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